miércoles, 18 de agosto de 2010

¿Papá y papá? ¿Mamá y mamá? ¿Cómo?


Pues este tema me costó mucho trabajo plasmarlo en este post tomando en cuenta varios aspectos que en mi vida han pasado y otros que están pasando, seguramente hay muchas personas que no comparten mi opinión pero al ser un tema tan difícil lo único que queda en mí, es ejercer mi derecho de libre expresión y respetar las opiniones y los modos de actuar de los que realmente están implicados en esta situación.

Me pondré en los zapatos del principal beneficiario o afectado del asunto: el niño/a que va a ser adoptado por matrimonios del mismo sexo, en esto si estoy seguro que los derechos de los homosexuales o heterosexuales pasan a segundo término, para mí el más importante es la criatura que será expuesto a esta situación buena o mala (todavía no he dado mi postura final).

Hay que tomar en cuenta que un niño que está en proceso de adopción ya es un niño con problemas de carácter psicológico ¿porqué? simplemente porque este individuo de la edad que sea tendrá que lidiar en algún momento de su vida con el abandono o muerte de sus padres y eso para cualquier persona de este mundo es un proceso difícil de llevar en cualquiera de las circunstancias en las que haya ocurrido el evento y no solo hablo de niños en adopción sino para cualquier mortal.

Esta criatura tendrá que ser expuesta a varias situaciones, nadie sabe a ciencia cierta cómo será la reacción de la sociedad mexicana ante este nuevo modus vivendi, es muy cierto que nosotros somos lo que provocaremos la aceptación de estos niños, aquí es donde doy mi primer sí en la adopción para matrimonios homosexuales porque los niños que sean adoptados no tienen la culpa de estar en esa situación y aceptando y comprendiéndolo desde este punto de vista no puedo agregarles más problemas a estos niños discriminándolos por una situación que ellos no escogieron.

“Situación que ellos no escogieron”. Es muy cierto que nadie escoge a sus progenitores pero también es muy cierto que biológicamente solo tienes un padre y una madre, me es difícil pensar que la naturaleza se equivoque y no hablo de relaciones sexuales de personas del mismo sexo sino de poner una figura paterna y una materna dentro de una familia, tampoco quiero que se me mal interprete que las personas homosexuales no pueden o no son aptas para criar y darle lo mejor a un niño pero simplemente baso este no a la adopción por una lógica natural ya planteada.
Insisto los derechos de los homosexuales deben de ser los mismos de que los heterosexuales, es mas nunca debió de existir una diferencia entre los derecho de unos y otros, me es hasta discriminatorio delimitar con palabras las preferencias sexuales dentro de una sociedad.

Hay personas homosexuales que tienen hijos biológicos, en este caso apoyo al 100% que estas personas puedan ciar a sus hijos en el ambiente familiar homosexual pero es muy diferente tener un hijo adoptivo por los problemas psicológicos y sociales que acarrea y que ya mencioné.

El único gran conflicto dentro de mi cabeza que puede llegar a existir en estas familias con padres del mismo sexo es la predisposición de los hijos por influencia directa o indirecta de volverse homosexuales al tener como único ejemplo un trato de pareja homosexual, no tengo fundamentado este pensamiento pero si me parce lógico, ahora bien pasaran los años y las estadísticas que se realicen me darán la razón o me dirán que estoy equivocado, ya veremos.

Hacer una familia en una sociedad tan pluricultural como la nuestra no ha de ser nada sencillo bien dicen que en cada familia es un mundo y cada mundo tiene sus propios problemas, así que tener papá y papá o mamá y mamá pueden ser el menor de los problemas dentro de una familia mexicana.

En resumen tengo una postura y es: SÍ A LA ADOPCIÓN, por más que existan retractores sobre esta aprobación déjenme decirles lo siguiente en un frase muy coloquial: “ya se la pelaron” no hay nada más que hacer, los matrimonios con parejas del mismo sexo ya pueden adoptar y solo nos queda abrir nuestra cabecita y apoyar a los niños (insisto son lo más importante y los que menos tienen la culpa) que serán expuestos a esta situación anormal en nuestra sociedad y que poco a poco al pasar de los años se volverá normal.

4 comentarios:

  1. CARAJO GORDO! HE DE CONFESAR QUE ME SORPRENDIO LEER TU POST.

    CHIDO

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  2. Mi querido Diego, me gusto tu post aunque no comparto que esta situación sea anormal. Igual de anormal seria que un hombre casado con una mujer que no puedan, por cuestiones biológicas, tener un hijo, adopten.
    Yo lo veo como un avance social y un despegue interesante de las normas anacrónicas por las cuales mucha gente se rige.
    Estoy de acuerdo en que los primeros sufrirán en las escuelas, pero ese sacrifico de niños inocentes es necesario como fue necesario el de el primer niño negro en una escuela que solía ser de puros blancos.
    Insisto gran paso para esta sociedad, me alegra que a pesar de vivir en un país tercer-mundista vivamos en una ciudad con pensamiento progresista y tratemos problemas que hasta ahora solo se trataban en países primer mundistas.
    Te mando un abrazo y disfruto mucho como escribes.
    Moises.

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  3. Adriana Muro

    En mi opinión, después d escuchar todas las sesiones en las que se discutió el tema ante la Suprema Corte de Justicia, en la cúal se tomaron en cuenta aspectos científicos, históricos, constitucionales y sociales; y conforme al principio de no discriminación, igualdad ante la ley (considerado un derecho humano inherente a toda persona) y lo más importante analizando el interés superior del niño, me parece que tanto el matrimonio como la adopción son indiscutiblemente constitucionales, y que las personas homosexuales tienen el mismo derecho que los heterosexuales a formar una familia.

    Siendo legal las reformas al Código Civil del DF las familias homoparentales se encuentran a partir de ahora protegidos por el Estado

    Lo que ahora constituye un reto es que la sociedad mexicana tendrá que aprender a respetar no a tolerar que son reacciones totalmente diferentes, si bien no estamos acostumbrados y no tendríamos que aceptarlo de inmediato, tenemos el compromiso de educar a las futuras generaciones en un ambiente de discriminación y de respeto hacía las familias homoparentales y en general a toda aquella minoría.

    Yo creo que es proceso y que como todas las instituciones que han ido evolucionando a lo largo de nuestra historia, confió en que la sociedad mexicana lo irá asimilando, aceptando y sobre todo respetando.

    buenn bloggg :)

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  4. Estimado Muro,

    Comparto tu opinión sobre el riesgo que existe de que el hijo adoptivo sea más propenso a ser homosexual y a verlo incluso como un camino que deba seguir.

    He visto que el tema ha causado un gran revuelo y más ahora que la SCJN ha avalado la constitucionalidad de la adopción de matrimonios homosexuales.

    En lo personal no me preocupa tanto este riesgo. El hecho de que las personas, sin importar su orientación sexual, tengan derecho a adoptar DE ACUERDO CON LA CONSTITUCIÓN, no significa que vayan a poder adoptar.

    Recordemos que el proceso de adopción no es sencillo, y los padres adoptivos candidatos son sujetos a evaluaciones de todo tipo (sociológicas, psicológicas y demás) así que si para una pareja heterosexual resulta ya complicado adoptar, sin duda para una homosexual lo será más, pues quien se encargue de autorizar la adopción tomará en cuenta estos aspectos (y más si esa persona encargada es religiosa que moralmente desapruebe este tema).

    Ya veremos qué sucede cuando se apruebe la primera adopción de una pareja homosexual (la cual en mi opinión será muy difícil que suceda todavía).

    Saludos,

    Sergio Romo

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