No les contaré una historia que no se sepan o algo increíblemente relevante para motivarlos al camino de ser padre, pero espero que a través de este post trasmita lo que para mí es ser un padre o por lo pronto lo que sentí al aventarme el paquete y el sobrenombre.
Dos de la tarde por lo general toda la banda está haciendo sus planes para irse a comer, yo a esa hora del día “x” estaba planificando el rumbo que mi vida tomaría, una doctora y el ser humano más valiente que he visto en mi vida eran testigos del momento más atemorizante que había experimentado a mis veinticinco años edad, mi miedo no iba relacionado en dar a conocer la noticia, mi miedo iba dirigido directamente a la semillita que estaba observando a través de una pantalla. Un miedo que era causado por millones de situaciones que en mi vida me habían llevado a ser la persona que era en ese momento y afrontar la circunstancia que vendría en nueve meses y el resumen general de mis pensamientos era que yo no estaba listo para ser papá. Pues ni pedo, Little Cabrayan ya estaba en el horno y para sentar un precedente de mi modo de actuar no voltee a ver otra opción más que la de ser papá.
Pasaron los meses y el tormento social acabó, si tuve mucho apoyo de familiares, amigos, conocidos y desconocidos, pero para ser verdad no fue lo más sencillo con lo que me ah tocado lidiar. La persona más valiente del mundo y yo ya vivíamos juntos en nuestro nido de amor después de pasar todos los requisitos sociales y ahora si yo sentía que lo de ser papá venía muy en serio y muy difícil, aquí es donde realmente el concepto que yo tenía de mí debería dar un giro drástico, las actitudes y responsabilidades a las que estaba acostumbrado deberían cambiar. Traté y traté de hacer el mejor papel de pre padre dentro de mis posibilidades que a decir verdad juzgadas por la contraparte eran muy buenas, en este caso la contra parte es el ser humano más valiente que he visto en mi vida.
La panza crece y crece y un cierto día nos toca saber que nuestra semillita es un niño, sin miedo a equivocarse el doctor sin ningún previo aviso no da la noticia de que un Littile Cabrayan venía en camino, fue otro de los momentos emotivos de esos nueve meses, se me nublaron los ojos y sentí un revoltijo muy raro en mi ser, esto si les puedo decir que es lo único inexplicable de mi experiencia pre paternal.
Llegó el momento de conocer a Littile Cabrayan, el querubín no quería salir, el doctor en la última cita que tuvimos nos dijo que esa misma noche nuestra copia iba a salir a conocer el mundo, eso fue un lunes, a Diego se le antojó salir el sábado con las previsitas diarias al hospital durante toda la semana. Fue un parto largo y la verdad es que las primeras seis horas no las disfruté nada, ver a la persona que más amas sufriendo dolor corporal tanto tiempo es agotador y angustiante, ver a esa persona abatida por una meta en común pero que a la vez le tocaba realizar sola es peor, porque por más que quieras ayudar es imposible hacerlo. Little Cabrayan no quiso salir por la vía natural y nos fuimos a una cesaría rápida pero no por eso menos angustiante, los detalle mes los quedo yo. Ahora sí, viene el momento que oigo la voz de mi mayor temor, llorar y llorar. Lo tengo entre mis brazos y todo el temor que sentí durante los últimos meses desapareció y con todo el esfuerzo que había realizado durante ese tiempo con muchísimo orgullo le pude decir a Diego: “Yo soy tu padre”.
Sé que esto es el principio de una responsabilidad eterna, sé que todavía no estoy listo al cien por ciento para ser padre, sé que muchas veces la voy a cagar, sé que no tengo resuelto ni siquiera la mitad de los problemas con los que decidí afrontarme cuando escogí ser padre, pero lo único que me deja tranquilo es que no estoy cruzado de brazos que día a día las preocupaciones que me persiguen trato de resolverlas y sé que no es de la noche a la mañana pero estoy tranquilo y seguro que siempre con mucho orgullo le podré decir a Diego “yo soy tu padre” y sino que solo él me lo reclame.
Carajo gordo!! me encanto!!! y lo mas chido de todo es formar parte de esta nueva vida. Ese little cabrayan tiene mas tios que ningun pincipe del mundo, un abrazo
ResponderEliminarPadrinooo. !!
ResponderEliminarWow!!!!! No hay duds eres y seras el mejor papa
ResponderEliminarAl reencontrarme con este espacio después de mucho tiempo me topó con la entrada más genuina, más real y más emotiva de toda la historia de Entretenimiento, Cultura y Más.
ResponderEliminarGracias Diego por compartir con nosotros, eres un gran hombre y un gran padre también.
Me urge conocer a la familia, les manda un abrazo grande.. Su amigo Chavaman